El Tata Peña.

Por @alexvillac


Y ahora el gobierno busca convencer al pueblo de darle el visto bueno a la propuesta de reforma energética a través de una figura querida y admirada: El Tata Cárdenas.

Los spots en radio, internet y televisión se basan en la figura de tan célebre personaje. Sin duda, lo más enseñado en las escuelas es la expropiación del petróleo, y esto con un aire de patriotismo, enaltece la figura de Lázaro Cárdenas.

Y es que Cárdenas fue tan querido que hasta el título nobiliario de “Tata” se ganó. Nadie, ningún otro presidente ha recibido tan alta distinción.

No importa que el pueblo no sepa quién fue, qué hizo durante su mandato, qué logros tuvo, qué fracasos tuvo, qué implementó, qué puso, qué quito, no importa que el Tata fuera parte de los orígenes del tan odiado PRI, tampoco importa que fuera su dirigente nacional. Ni siquiera importa saber el contexto de la expropiación.

Lo importante es que es el Tata, nuestro Tata, y que le quitó el petróleo a los pinches gringos, eso es lo que importa.

Por eso no culpo al gobierno de Peña de querer mimetizarse con el Tata y aprovechar esos huecos histórico-mentales del muy ignorado e ignorante pueblo de México.




- ¿Cómo lograremos convencer a la gente de que esto es bueno?

- Pues con lo que nosotros mismos implementamos en los libros de texto… ¡Pos con el Tata!

Veamos si usar al Tata como estandarte le funciona al gobierno federal en su (no tan) dura tarea de convencer al pueblo de que la reforma energética es buena, porque es lo que hubiera querido el Tata.

Y por lo tanto, debemos obedecer.

Ahí andamos.