La hormona que nos hace humanos.


Por @alexvillac

Y pues resulta que se descubrió que existe una hormona que estimula la compasión y la generosidad en las personas. Se sabía con anterioridad que esta hormona juega un papel decisivo en el enamoramiento, las relaciones sociales o en el orgasmo, incluso se sabe que esta hormona es la encargada de forjar el vínculo afectivo entre padres e hijos.

Pero ahora, un profesor de la Universidad de Claremont en California, Estados Unidos, descubrió la relación entre esta hormona y la generosidad, la compasión, la empatía y la felicidad en los seres humanos como sociedad. Esta hormona es la oxitocina; alguien con mayor cantidad de oxitocina, o con una liberación más constante de la misma, es más feliz, más generoso, más moral, más humano.

El responsable de esta investigación es Paul Zak, uno de los principales impulsores de la neuroeconomía, un campo de estudio que combina la economía con la biología, la neurociencia y la psicología. Paul afirma que una sociedad con más oxitocina, es una sociedad económicamente más estable, pues la oxitocina genera también un sentimiento de confianza y fortalece la relación entre los participantes de una negociación pues éstas se llevan a cabo de manera más clara, limpia, y sobre todo, honesta: "La oxitocina es el pegamento social que permite crear familias, comunidades y sociedades. Se utiliza como un lubricante económico que nos permite realizar con él todo tipo de transacciones". Así pues, la oxitocina es el pegamento social, es la causante de la empatía, de la bondad.



Por ejemplo, un abrazo nos ayuda a sentirnos más felices y conectados con la gente y esto enriquece nuestras relaciones sociales. De acuerdo con la investigación, los niveles altos de oxitocina están asociados con una mejora de la salud cardíaca, especialmente en mujeres, y después de un abrazo de 20 segundos de duración con la persona que quieres, los niveles de oxitocina se disparan mientras que los niveles de presión sanguínea, tasa cardíaca y de cortisol (que se libera con el estrés) disminuyen.

Hay varias formas de liberar oxitocina : caminar con alguien, bailar, cantar, platicar, abrazar (incluso a extraños), ver una película con contenido emocional, reír, hacer ejercicio, vivir y contar una aventura, dar/recibir un masaje y tener sexo; mientras más hagas estas actividades, más oxitocina se libera en tu cuerpo.

Ahora la frase: "Siempre está enojado(a), ya le hace falta…. " tiene sentido, ¿no crees?

Así que abracen, rían, corran, bailen, pónganle… Liberen oxitocina de la manera que quieran, sean más felices y, sobre todo, hagan felices a los demás.

Ahí andamos.



* No les pongo un enlace de referencia porque hay muchísimos que hablan sobre el tema. Sólo googleen el nombre del investigador. Disfruten.