Criminalidad municipal en México

Por Alberto Ruiz
@Al_Ruiiz


Cifras muy poco alentadoras para las condiciones de vida de la población nacional han salido a la luz pública desde hace unos días pues de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Inseguridad 2010, (de INEGI) más del 80% de los entrevistados dijeron tener “poca” o “nada” de confianza en las policías de tránsito, municipales y preventivas estatales; de acuerdo al Instituto de Acción Ciudadana, cuando menos siete de cada 10 municipios (unos 1,800 de los poco menos de 2,500) están infiltrados por las corporaciones criminales.

Es más, uno de cada diez (unos 240) son totalmente controlados por organizaciones criminales, municipios como Iguala (estratégico por ser la entrada a la sierra, con una nutrida población y actividad económica regular) pasan a ser parte de los objetivos de control (toma de poder) de las organizaciones criminales nacionales.

Un reportaje publicado apenas hace 10 días en El país denominado La industria criminal en México creen explicar ampliamente el fenómeno al señalar: ”en los últimos años: en Estados como Guerrero, Michoacán y Tamaulipas, el crimen organizado ya no solo intenta monopolizar el trasiego de la droga sino que ahora ha pasado a una nueva fase en la que uno de sus grandes objetivos es la toma del poder local, apoderarse de los municipios y sus recursos y extraer la riqueza local a través de la tributación forzada” pero eso es tan válido para otros estados como; Baja California Sur, Coahuila, Chiapas, Chihuahua, Durango, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, México, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Veracruz y Zacatecas (en estricto orden alfabético para que no se quejen)

Además, en estados como Aguascalientes, Campeche, Colima, Querétaro y Yucatán; han establecido sus santuarios, en algunas de esas entidades el control de la administración no es municipal, sino de la autoridad estatal y de los órganos de “justicia” y legislativo.

Las organizaciones criminales según mis cálculos (que pueden estar siempre subestimados) es que unos 300 municipios son absolutamente controlados por ellas y que en el país, cuando menos en tres estados manda una organización criminal.

Han calado tan profundamente en las actividades (comerciales, industriales y de servicios) que a una orden suya se desataría una profunda crisis local (que obligaría a la “autoridad” a ponerse de rodillas (baste recordar el desastre económico sufrido en Jalisco y específicamente en Guadalajara durante la segunda mitad de la década de los 80)

Ese control pasó a ser un inminente problema para la autoridad federal al final del siglo pasado, en 1998 se tuvo un primer diagnóstico del nivel de infiltración de la actividad criminal y entonces quedó clara la necesidad de desmontar de manera paulatina los controles criminales sobre las estructuras administrativas y realizar ejercicios de capacitación y mejoramiento de los órganos locales de administración de justicia y de los legislativos.

Me permito compartir con ustedes una anécdota a la instalación del primer Consejo Nacional de Seguridad Pública, en 1998, siendo gobernador del estado de Guanajuato el borrico bronco, se llevaba una clara radiografía del problema por estado, y un municipio (Salvatierra) y algunos (7) diputados locales habían sido llevados ahí por una organización criminal, no se trataba de detenerlos, es más no se trataba de ventilar el asunto de manera pública, se le pidió a Vicente Fox que “actuara conforme a lo que considerara pertinente” pero su respuesta fue simplemente “me tratan de poner un cuatro” SALUD

Hoy en Guanajuato cuando menos León, San Luis de la Paz (y de ahí hasta los límites con SLP y Qro), Dolores Hidalgo y San Miguel de Allende; están controlados (TOTALMENTE) por organizaciones criminales (más de una en esas demarcaciones); hoy en Guanajuato estado hay cuando menos 30 municipios en los que parte de las fuerzas públicas de seguridad están parcial o totalmente controladas por una organización criminal y en la administración estatal hay serios síntomas de “debilidad institucional” para usar el terminajo de Peña. SALUD

Hoy en el país hay seis capitales estatales absolutamente controladas por una estructura criminal (no necesariamente la misma) hay cuando menos 10 ciudades importantes (incluidas amplias zonas del DF) en las que las estructuras de seguridad pública local están más involucradas con actividades criminales que con su trabajo.

El país todo está siendo carcomido de manera sistemática y permanente por un cáncer y sus tejidos (especialmente el social) están siendo desintegrados, las organizaciones criminales están avanzando en el control administrativo nacional, tienen controladas amplias franjas del espectro económico (han sectores industriales y de servicios totalmente al servicio de lavado de dinero) y lo pior (así) algunas capas poblacionales son absolutamente proclives a la criminalidad.

No es una cuestión menor, una parte importante del comportamiento económico nacional funciona gracias al “aceite” inyectado por la actividad criminal.

SALUD