Débiles y manejables, dos adjetivos que
podrían definir a las ovejas, como las ovejas que pertenecen al rebaño del
Señor, del Señor Jehová, Dios o Diosito para los cuates.
Durante años la religión católica buscó desaparecer del mapa a las
religiones que existían antes aquí. Religiones politeístas que adoraban al sol,
a la luna, a la estrella, al jaguar, al maíz, al viento, en fin, a todo aquello
que percibían pero no podían explicar.
Es de las religiones más débiles en cuanto a creencias y fe pues en cada
rincón donde el catolicismo ha llegado, se ha mezclado con las religiones
locales dando fruto a una mezcla de ritos católico-paganos que ya nada o poco
tienen que ver con el verdadero catolicismo.
En México es común ver seguidores de cientos de santos e imágenes que la
misma religión prohíbe. Santos que son adoptados como parte de la
religión sin siquiera pertenecer a ella o, incluso peor, ir en contra de la
misma religión como es el caso del culto a la santa muerte.
El catolicismo está muy metido en el inconsciente del mexicano pero
al mismo tiempo es muy frágil. Creerán lo que sea, aun cuando vayan en
contra de su religión, creerán en esos ritos paganos que su misma religión quiso
desaparecer hace siglos.
La fe de los católicos es tan débil y manejable que creerán
cualquier rito pagano milagroso, basta recomendar hacerse una limpia con unas
hierbas, prender una veladora al ser amado o echar unas semillas a la
puerta de la casa para astillar esa fe... pensando que se es un buen católico.
Si no me creen, ahí tienen el fin del mundo maya, o los horóscopos o el tarot o
cualquier otro amuleto/hechizo/conjuro satanizados por la santa biblia pero tan
usados por los católicos.
Los católicos son por algo el rebaño favorito del Señor... pero no del Señor
que está en los cielos, sino del Señor Rivera SA de CV, ese señor que vive
rodeado de lujos... por la fe de sus ovejas.
Débiles y manejables.
Amén.