Por @ostori
Me encuentro en el hotel, sentado.
Todavía tengo la mezcla entre irá, odio, nostalgia e impotencia.
Ya ha pasado más de una semana, recuerdo
que los planes eran de vivir en esta ciudad, creo que han quedado descartados
totalmente.
Intenté mentirle cuando marcó a mi
celular, le dije que me había hospedado lejos del lugar, que no tenía mucha
información al respecto, pero se me quebró la voz.
Hoy le he comentado que las elecciones
están próximas y que se rumora más sobre la relación que existe entre Gildardo
Urquidez, dueño del inmueble donde sucedió el incendio y Alfonso Elías Serrano
candidato a gobernador en Sonora, eso, le digo a Angie, eso es lo que hace más
ruido por estos lugares.
Las calles se sienten vacías, como
arrebatadas de su futuro, ni siquiera sé como expresarlo.
Esa tarde, al ver las noticias, reconocía
la avenida, el banco, las llanteras y hasta las agencias automotrices. Eran
cerca de las tres de la tarde, anunciaban el incendio de una guardería ubicada en
la colonia Y Griega en la calle De los mecánicos, muy cerca del hotel donde me
hospedaba.
“Una
guardería que se encuentra al Sur de la ciudad fue prácticamente devorada por un incendio, causando hasta el momento ,
oficialmente, la vida de once pequeños. Pequeños recién nacidos hasta los tres
años”
Las imágenes eran
de un caos total, la ciudad se paralizaba, las personas rezaban e imploraban
ayuda a Dios, en lo personal apreté las quijadas y pensé en Angélica y en
nuestros hijos; pensé en el sufrimiento de los padres que al igual que yo se
enteraban de semejante situación, en la impotencia que paralizaba su cuerpo, en
su urgencia por llegar a dicho lugar. Pensé en las madres solteras, en los
padres, en los hermanos, en los abuelos en todos aquellos que tan sólo hace
unas horas habían dejado a esas criaturas en dicho lugar; pensé en la forma de
cómo se habían despedido de sus hijos, de sus hermanos. Nunca imaginaron no
volver a verlos
Pensé en todo eso
y un nudo cerró mi garganta. Noté que caían lágrimas en mi zapato.
“En un incendio por causas aún no determinadas, 31
niños fallecieron en una guardería de
esta ciudad, confirmaron autoridades estatales.
Las víctimas se encontraban en la estancia
infantil ABC, subrogada por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), localizada
en la popular colonia Y Griega, en la confluencia de las calles Mecánicos y
Perisur, al sur de Hermosillo, y en donde estaban resguardados 176 niños
menores de cinco años.
Se desconocen las causas que originaron el
incendio, que comenzó a las 15:00 horas, al parecer en una bodega aledaña a la
guardería.”
Horas después
esos eran los informes.
Las calles
estaban bloqueadas, la avenida Periférico seguía en caos, el aire era espeso y
el sonar de sirenas inundaba la ciudad. Angélica me llamaba… no pude más que
intentar mentirle, pero mi voz se quebró.
Finalmente llegué
al hotel, había tristeza en los rostros,
no hubo un “buenas noches”, no hubo un “gracias”. Subí a mi habitación.
Veía las
noticias, las cifras iban en aumento, edades entre cero y cinco años y muchos
más en grave situación. Movilización de ambulancias a distintos hospitales de
las ciudad. Imágenes de los padres sufriendo la muerte de sus hijos, imágenes
de los niños que se suponían dentro de la guardería.
Las escenas eran
angustiosas; había muerte ese día, pero no había causas ni responsables aún.
Ha pasado más de
una semana, se oyen nombres y apellidos como Juan F. Molinar Horcasitas, Eduardo Bours, Marcia M.
Gómez del Campo, se rumoran fuertes vínculos empresariales; se
rumora el nombre de Margarita Zavala.
En las calles se rumora
corrupción en las altas esferas políticas del país, se habla de una bodega
guardando delitos fiscales y pruebas en desvíos de recursos; se habla de falta
de revisión en las instalaciones físicas de la misma guardería, se habla, se
habla, se habla y nada más.
Me encuentro
sentado, he dejado de ver las noticias en la televisión pues han llegado al
punto del morbo, al punto de lucrar con la información y con el dolor de los
demás.
Sé que un suceso
de esta magnitud no puede quedar impune, no creo que podamos llegar a tal grado
como sociedad; son vidas de inocentes, hasta el momento son 46 niños muertos y más de 70 niños
lesionados.
Hoy regreso a
casa, regreso para ver a mis hijos y a mi hermosa mujer. Hoy veré nuevamente su
rostro, los abrazaré y saberlos con vida borrará de manera momentánea este
suceso.
Me apresuro a
salir, mi autobús sale a las dos de la tarde. Espero que el día de mañana al
leer esto ya no se hable nada más, espero que el día de mañana ya se hayan
encontrado las causas del incendio y sobre todo que el día de mañana se hayan
sentenciado a los culpables de tan atroz accidente.
Sé que esto no
puede quedar impune, sé que no va a ser así.
Hermosillo Sonora, 14 de Junio 2009