Por
Olivia Lévy
¿Has calificado a una
persona de amable? ¿Amable? Basta decir ingenuo, incluso al límite de imbécil.
¿La amabilidad está subestimada? La bondad es una virtud verdadera, pero parece
estar relegada a las mazmorras. Sin embargo, en el día a día, todos necesitamos
del altruismo y la bondad, los valores que son benéficos para la salud.
“La
idea común que se hace de una persona amable, es de alguien que no tiene
carácter, falto de convicción y sentido crítico. La amabilidad es desconocida,
pero hace referencia a la compasión, a la bondad, los valores menos marcados en
nuestra sociedad. Una persona amable está atenta a las necesidades de los
otros, lo cual es una bella cualidad. La verdadera amabilidad, también se trata
de dar sin esperar nada a cambio”, explica la psicóloga Cynthia Turcotte.
En
la vida cotidiana, la amabilidad debería estar en evidencia. Los días son más
agradables cuando se está rodeado de gente sonriente que es atenta, solidaria,
que detiene la puerta, indica el camino, cede el lugar en los transportes
colectivos y dice gracias. Sin amabilidad, seríamos poca cosa.
Numerosas
investigaciones demuestran los beneficios de la amabilidad sobre la salud, la
moral y en la vida profesional. Incluso sería una prueba de inteligencia. Por
ejemplo, un estudio realizado en la Universidad Simon Fraser de Vancouver
demuestra que las buenas acciones, como dar caridad a los pobres, favorece el
ánimo y reduce el estrés.
Cuando
la gente es generosa, se siente mejor: “la hormona del estrés está menos
presente en la sangre, secretamos más serotonina, la hormona del buen humor”,
según la investigadora Lara Aknin. Hasta en los niños, vemos que aquellos que
son amables y ofrecen o comparten sus juguetes, son más felices.
Larga
vida a los amables
“En
nuestro mundo, la amabilidad se puede traducir en palabras y gestos. Esta
bondad, la cual viene del corazón y es gratuita, es de una gran nobleza, es
importante señalarlo”, afirma el psicólogo Pierre Faubert. Él enumera también
los beneficios de la amabilidad: prolonga la vida, aumenta las capacidades de
aprendizaje y el desempeño de la memoria. “Cuando somos amables y hacemos
felices a las personas, no hay nada más gratificante y estimulante. Eso puede
aumentar la energía y actuar como un antidepresivo”, afirma Pierre Faubert.
“Las
personas que se movilizan por las causas y que lo hacen por simple bondad, sin
esperar nada a cambio, son formidables. Es ahí donde vemos la gran bondad y la
amabilidad, es emocionante estar ante personas que tienen un gran corazón”,
dice Cynthia Turcotte.
El día de la amabilidad
El
World Kindness Movement se creó en Japón en 1997 y fue lanzado oficialmente en
Singapur en el año 2000. Tiene como misión promover la amabilidad y tener un
mundo mejor – que ocurra en las casas de los individuos, en las diferentes
organizaciones y empresas en el mundo o incluso al interior de los gobiernos.
El
día de la amabilidad, que tiene lugar el 13 de noviembre, hizo su aparición en
1997 y en la actualidad se celebra en más de 20 países. En Quebec, el día de la
amabilidad no tiene mucho eco, aun cuando se ha celebrado durante tres años por
la Asociación Quebequés de Defensa de los Derechos de los Jubilados y Pre
Jubilados.
Louise
Rajotte, promotora del día en Quebec, es una trabajadora social con personas
mayores y jóvenes de Drummondville. Ella desea que este día sea inscrito en el
calendario quebequés y se convierta en una movilización intergeneracional.
“Queremos
que sea un día de reflexión. Queremos cambiar nuestros comportamientos
cotidianos y tomar medidas concretas al respecto, de entrada y de apertura
hacia los otros. Hay que movilizarse”.
Louise Rajotte, Promotora del día de la amabilidad en Quebec
En
Francia, el día se ha convertido en una fiesta nacional. La revista Psychologies lanzó en 2009 el día de la
amabilidad, que ha demostrado ser un éxito increíble e inmediato. “Nos hemos
preguntado: ¿por qué un valor como la amabilidad, al que estamos unidos, es
ridiculizado y asociado con la debilidad y estupidez? ¿Por qué no rehabilitarlo?
Y todo el mundo ha aprovechado el día, ya sean hombres y mujeres políticos,
humoristas, filósofos, empresarios, psicólogos. Hay
un trabajo de bondad en Francia, eso es cierto. No vamos hacia los otros en el
viejo país, al contrario, en casa, la bondad es innata”, dijo Arnadu de Saint
Simon, director de la revista Psychologies.
Un
esfuerzo cotidiano
Sobre
la base de este éxito, este día no sólo ha crecido cada año, sino que también
ha disminuido en muchos ámbitos de la vida diaria, como las empresas y las
escuelas. “Es importante aprender de pequeños en la escuela a vivir juntos y a
luchar contra el acoso. Al interior de las empresas, destacamos el bienestar de
los empleados con menos estrés y más eficacia, o también dentro del vecindario;
hay que sensibilizar a la gente y ser amables con los vecinos. Incluso en los
aeropuertos de París se ha puesto en marcha un servicio de voluntarios que le
ayudan a los pasajeros a encontrar su camino en el aeropuerto”, explica. Todo
eso ocurre sólo en el contexto del día de la amabilidad.
No era sencillo en Francia, tierra de cinismo y pensamiento
crítico, convencer a los más escépticos de los beneficios de la bondad.
“En Francia, país de cartesianos, país donde la duda, la ironía
y la desconfianza son los atributos de la inteligencia, y la ingenuidad y la
amabilidad son los atributos del imbécil feliz, esperaba mucha más resistencia.
Estamos en un mundo que atraviesa por crisis y tenemos ganas de reinventar una
vida amable, alegre y de ayuda”.
Arnaud de Saint Simon, Director de la revista Psychologies
Hubo
que documentar el tema y mostrar cuáles fueron los resultados reales. “Los
estudios prueban que las empresas que se ocupan de sus empleados y que hacen
del bienestar su prioridad tienen 15% de capitalización bursátil adicional en
relación con los demás”.
Es
una bella iniciativa consagrar a la amabilidad un día al año, pero el desafío
es inscribirla en la duración. “Evidentemente, queremos producir cosas
durables, y es lo que hacemos. Cuando lanzamos un llamado a más amabilidad en
el trabajo con los psicólogos, los jefes, directores de recursos humanos con 20
propuestas concretas firmadas por 400 empresas, sabemos que será duradero.
También hemos hecho un llamado a los profesores, para trabajar en la amabilidad
con los pequeños todo el año y con 800 alcaldes en toda Francia, instauramos el
programa de vecinos solidarios. Tratamos de construir cosas a largo plazo y ser
amables todo el año”.