Por Laura Ribas
Como
María Robinson dijo una vez: "Nadie puede volver atrás e iniciar un nuevo
comienzo, pero cualquiera puede comenzar hoy mismo y hacer un nuevo final". No
hay verdad mayor que ésta pero, antes de que comiences este proceso de
transformación, debes dejar de hacer las cosas que han estado impidiéndote
avanzar.
Aquí
te dejo unas ideas para ir empezando:
1. Deja de pasar tiempo con la gente
equivocada. – La vida es demasiado corta como para pasarla con la gente que te succiona la
felicidad. Si alguien te quiere en su vida te hará un hueco, pero tú no
tendrías porqué forcejear por ello. Así que nunca le insistas a alguien que
continuamente te está subestimando. Y recuerda, tus verdaderos amigos no son
los que están a tu lado cuando mejor te van las cosas, sino aquellos que
permanecen contigo cuando estás en tu peor momento.
2. Deja de huir de tus problemas. – Afróntalos. No, no será fácil.
No hay ni una sola persona en el mundo capaz de encajar a la perfección cada
golpe que le da la vida. No estamos programados para solucionar los problemas
al instante. Simplemente, no somos así. Es más, estamos hechos para enfadarnos,
entristecernos, herir, tropezar y caer. Pues esa es la finalidad de la vida:
afrontar los problemas, aprender, adaptarnos y solucionarlos con el paso del
tiempo. Eso es lo que, en última instancia, nos convierte en lo que somos.
3. Deja de engañarte a ti mismo. – Puedes engañar a cualquier persona
del mundo, pero no a ti mismo. Nuestras vidas solo mejoran cuando corremos
riesgos y el primer y más difícil riesgo que podemos correr es empezar a ser
honestos con nosotros mismos.
4. Deja de poner tus propias necesidades
en último lugar. –
Lo más doloroso de todo es perderte en el proceso de amar demasiado a otros,
tanto como para olvidarte de que tú también eres especial. Sí, ayuda a los
demás, pero ayúdate a ti mismo también. Si hay un momento para perseguir tu
pasión y hacer algo que sea importante para ti, ese momento es ahora.
5. Deja de intentar ser alguien que no
eres. – Uno
de los mayores desafíos de la vida es ser uno mismo en un mundo que intenta
convertirte en otra persona. Siempre habrá alguien más guapo que tú, más
inteligente que tú o más joven que tú pero ellos nunca serán tú. No cambies
para que los demás te acepten. Sé tú mismo, y las personas adecuadas querrán a
tu "yo" auténtico.
6. Deja de vivir en el pasado. – No puedes iniciar un nuevo
capítulo en tu vida si permaneces anclado releyendo el anterior.
7. Deja de asustarte por cometer
errores. –
Hacer algo y equivocarse es por lo menos diez veces más productivo que no hacer
nada. Todos los éxitos esconden tras de sí una lista de errores y, cada nuevo
error, te conduce al éxito. Al final, te arrepentirás más de las cosas que NO
hiciste que de las que sí hiciste.
8. Deja de regañarte por los errores que
cometiste. –
Podemos amar a la persona equivocada y llorar por lo malo que nos ha ocurrido,
pero no importa cómo de mal nos haya ido porque una cosa es segura: los errores
nos ayudan a dar con las personas y las cosas que nos convienen. Todos
cometemos errores, tenemos problemas e incluso lamentamos sucesos de nuestro
pasado. Pero tú no eres tus errores, ni tus problemas y AHORA es cuando tú
estás aquí, con la posibilidad de modelar tu día y tu futuro. Todas y cada una
de las cosas que suceden en tu vida te preparan para un momento que aún está
por llegar.
9. Deja de intentar comprar la
felicidad. –
Muchas de las cosas que deseamos son caras. Pero lo cierto es que las cosas que
verdaderamente nos satisfacen son completamente gratis: el amor, reírse y
trabajar en lo que nos apasiona.
10. Deja de buscar la felicidad
exclusivamente en los demás. –
Si no estás a gusto contigo mismo, tampoco serás feliz en una relación a largo
plazo con otra persona. En primer lugar, tienes que crear la estabilidad en tu
propia vida antes de poder compartirlo con alguien más.
11. Deja la pereza. – No pienses demasiado porque, si
no, generarás un problema que ni siquiera estaba ahí. Analiza las situaciones y
pasa a la acción. No puedes cambiar aquello a lo que te resistes a afrontar.
Progresar implica riesgo. ¡Punto! No puedes llegar a la segunda base si todavía
tienes un pie en la primera.
12. Deja de pensar que no estás listo. – Nadie se siente nunca listo al
100% cuando se presenta una oportunidad. Y es que la mayoría de las grandes
oportunidades de la vida nos obligan a salir de nuestra zona de confort, lo que
significa que no nos sentiremos completamente cómodos al principio.
13. Deja de implicarte en relaciones por
motivos equivocados. –
Las relaciones deben escogerse sabiamente. Más vale estar solo que mal
acompañado. No hay ninguna necesidad de precipitarse. Si algo tiene que ser,
será: en el momento adecuado, con la persona adecuada y por el motivo adecuado.
Enamórate cuando estés listo, no porque te sientas solo.
14. Deja de rechazar nuevas relaciones
solo porque las anteriores no funcionaron. – En la vida te darás cuenta de
que conoces a las personas por un motivo. Algunas te probarán, otras te usarán
y otras te enseñarán. Pero lo más importante, algunas sacarán lo mejor que hay
en ti.
15. Deja de competir con los demás.- No te preocupes de lo que otros hacen
mejor que tú. Concéntrate en batir tus propios records día a día. El éxito es
una batalla en la que solo compites TÚ CONTIGO MISMO.
16. Deja de envidiar a los demás. – La envidia es el arte de fijarse
en las virtudes de los demás sin reparar en las propias. Pregúntate esto: "¿Qué
tengo yo que querrían los demás?".
17. Deja de lamentarte y de compadecerte
de ti mismo. –
La vida nos plantea dificultades por una razón: para orientar nuestro camino en
la dirección más adecuada para cada uno de nosotros. Puede que no lo veas o no
lo entiendas del todo en el momento en que las cosas ocurren, y puede que sea
duro pero, reflexiona sobre las dificultades que soportaste en el pasado;
comprobarás que, casualmente, te condujeron a un lugar, una persona, estado de
ánimo o situación mejores. Así que ¡sonríe! Deja que todo el mundo sepa que hoy
eres un poquito más fuerte que ayer, y lo serás.
18. Deja los rencores. – No pases tu vida albergando odio
en tu corazón. Acabarás tú mismo haciéndote más daño que las personas a las que
odias. Perdonar no significa decir "no importa aquello que me hiciste", sino "no pienso dejar que lo que me hiciste acabe con mi felicidad para siempre". El
perdón es la respuesta… déjalo, encuentra la paz y ¡libérate! Y recuerda que el
perdón no se refiere solo a los demás sino también a ti mismo. Si tienes que
hacerlo, perdónate a ti mismo, pasa página y trata de hacerlo mejor la próxima
vez.
19. Deja de permitir que otros te
rebajen a su nivel. –
Niégate a bajar tu nivel para acomodarte al de aquellos que se niegan a subir
el suyo.
20. Deja de perder el tiempo
justificándote ante los demás. –
Tus amigos no lo necesitan y tus enemigos no lo creerán, de todas formas.
Simplemente, haz lo que tú consideres correcto.
21. Deja de hacer lo mismo una y otra
vez sin tomarte un descanso. –
El momento para darse un respiro es cuando no tienes tiempo para ello. Si
sigues haciendo lo que haces, seguirás obteniendo lo que has obtenido hasta
ahora. A veces es necesario distanciarse para ver las cosas con claridad.
22. Deja de ignorar la belleza de los
pequeños momentos. –
Disfruta de las pequeñas cosas, porque un día mirarás atrás y descubrirás que
ésas fueron las grandes cosas. La mayor parte de tu vida estará compuesta por
los pequeños e innombrables momentos que pasas sonriendo con la gente que te
importa.
23. Deja de intentar que todo sea
perfecto. –
El mundo real no recompensa a los perfeccionistas, sino a quienes hacen las
cosas.
24. Deja de seguir el camino del mínimo
esfuerzo. –
La vida no es fácil, sobre todo si tu objetivo es lograr algo valioso. No tomes
el camino fácil. Haz algo extraordinario.
25. Deja de actuar como si todo
estuviese bien cuando en realidad no lo está. – No pasa nada porque un día te
derrumbes. No tienes que fingir todo el tiempo que eres fuerte ni tampoco hay
necesidad de que demuestres constantemente que todo va bien. Tampoco debería
preocuparte lo que los demás piensen: si necesitas llorar, hazlo; te vendrá
bien desahogarte. Cuanto antes lo hagas, antes volverás a sonreír.
26. Deja de culpar a los demás por tus
problemas. –
Las probabilidades de que alcances tus sueños dependen de la medida en la
que hayas asumido la responsabilidad de tu vida. Cuando culpas a los demás de
lo que te sucede estás negando tu responsabilidad: le estás otorgando a los
demás poder sobre parte de tu vida.
27. Deja de intentar serlo todo para
todos. –
Simplemente, es imposible e intentarlo acabará quemándote. Pero hacer sonreír a
una persona PUEDE cambiar el mundo. A lo mejor no al mundo entero, pero sí al
de esa persona así que, limita tu foco.
28. Deja de preocuparte tanto. – El hecho de que te preocupes no
te quitará la carga mañana, pero si la felicidad de hoy. Una forma de saber si
merece la pena calentarse con algo es preguntarse: "¿Importará esto dentro de
un año? ¿de tres? ¿de cinco?" Si la respuesta es que no, entonces no merece la
pena.
29. Deja de centrarte en lo que no
quieres que ocurra. –
Céntrate en lo que sí quieres que te suceda. El pensamiento positivo es clave
en todas las historias de grandes éxitos. Si te despiertas cada mañana con la
idea de que algo maravilloso va a suceder en tu vida, y prestas mucha atención,
a menudo descubrirás que estabas en lo cierto.
30. Deja de ser desagradecido. – No importa lo bien o mal que te
vaya, levántate cada mañana dando gracias por estar vivo. En algún lugar
alguien está luchando desesperadamente por los suyos. En lugar de pensar en lo
que te falta, trata de pensar en lo que sí tienes y que les falta a los demás.