En días, o meses pasados, se ha difundido a través de las redes un video
sobre la forma en que los conductores en Alemania dan paso a una ambulancia en
una autopista. Me he topado con varios contactos que al publicar el video,
comentan cosas del tipo: “ojalá siguiéramos el ejemplo de los alemanes”, o
“¿cuándo veremos que ocurra esto en nuestro país?”. Si no han visto el video
aún, lo dejo aquí:
Y
todos nos sorprendemos, admiramos y reconocemos este comportamiento; señalamos
que sería necesario replicarlo en nuestro país y nuestra ciudad. Y muchas
veces, el cambio que proponemos llega hasta ahí, alcanzando a nuestros amigos
en Facebook, a nuestros seguidores en Twitter, a una que otra conversación con
algún compañero de trabajo o amigo.
¿Qué
pasaría si por lo menos una vez, replicáramos lo que vemos? ¿Qué pasaría si la
próxima vez que salgamos de nuestra casa, o trabajo, o de cualquier lugar, nos
encontramos con algún conductor desesperado, que intenta pasar a como dé lugar
frente a nosotros? Vamos, no necesariamente tendría que tratarse de una
ambulancia o patrulla, pues inevitablemente (y pocos serían los que lo
negaran), pensamos que cuál es la prisa, que nosotros llevamos más tiempo ahí
atorados. Pero, ¿y si ese conductor necesita llegar con urgencia al lugar de un
accidente? ¿O a la escuela a recoger a su hij@ debido a una emergencia? ¿O
recibió un aviso que amerita su presencia lo antes posible?
El
propósito de esto es generar un pequeño ejercicio de reflexión. Pensar más allá
de nosotros mismos, en las necesidades de los demás, en la forma en que
podríamos generar un cambio si actuamos desde lo individual.
Sé
que muchos me tacharán de idealista y soñadora, pero debo admitir que soy de
esas personas que está convencida de que pequeños cambios, generan uno mayor. ¿Qué
pasaría si llevamos esa propuesta más allá de lo virtual? ¿Y si en vez de
seguir el ejemplo de los alemanes, nos convertimos en el nuestro?
Sé
también que muchos pensarán que en esta ciudad cada vez más caótica, con más
autos y menos transporte público eficiente, es prácticamente imposible poder
actuar de la forma en que observamos en el video. Pero es aquí donde podemos
contribuir con ideas. Por ejemplo, uno de los principales obstáculos para
responder ante una emergencia, es debido a que las vías de comunicación están
saturadas todo el tiempo. Pero, ¿se han fijado cuántos autos llevan únicamente
una persona? Podemos empezar por reducir el uso de automóvil y utilizar otros
medios de transporte como el metro, metrobús y transporte público. Sí, quizás
implica un traslado más largo en cuestión de tiempo, pero actualmente existen
muchas aplicaciones que nos facilitan la vida mostrándonos qué transporte usar
y en cuánto tiempo estaremos en nuestro destino, con lo que podemos planear con
tiempo nuestra salida.
Ahora,
si utilizar el automóvil es absolutamente necesario, hagámoslo de forma
consciente y racional. ¿Cómo? Evaluando nuestras rutas, saliendo con tiempo,
haciendo más eficiente (y menos estresante) nuestro viaje.
En
esta ciudad, en la que el ritmo de vida es cada vez más acelerado y el número
de habitantes crece de manera exponencial, es más fácil encontrar formas de
convivencia que nos beneficien a todos. Todos somos parte del tráfico, todos lo
provocamos, todos podemos solucionarlo. Seamos ejemplo para otros, y no sólo
nos quedemos en la propuesta.